El cenáculo de los ateos (II): Santos de Psiquiátrico

julio 31st, 2017

 

El cenáculo de los ateos (II): Santos de Psiquiátrico

 

Destaca el etnopsiquiatra George Dvereux, que “…desde el punto de vista de la vida corriente, el santo es un perturbado social”.

En su sentido más profesional, psiquiátricamente hablando, un perturbado es una persona trastornada, desequilibrada, loca…vamos un chiflado.

La Iglesia tiene una extensa plantilla de santos perturbados, dando la impresión que Dios solo se ha revelado a personas analfabetas, mentalmente tocadas y con historiales dudosos. Por otra parte estas revelaciones han tenido lugar, casi siempre, en estados de altas fiebres.

Hoy se considera devotas a aquellas personas que hablan con Dios, pero ¡hay!, si estas personas escuchan hablar a Dios dejan de ser devotas y se diagnostican como dementes. Terminan frente a un psiquiatra que amablemente les pregunta ¿Desde cuándo oye usted voces?

Parece que, mientras tengamos religiones, tendremos revelaciones y delirios; también necesitaremos psiquiatras para decidir dónde acaba el delirio y donde empieza la revelación. En cualquier caso hoy, más que nunca, estos estados pueden terminar en fanatismos y como consecuencia de la intolerancia que comportan, desembocarían en acciones violentas.

Los santos y santas de los que brevemente hablaré son solo la punta del iceberg de un colectivo que hoy serían los que asegurarían, en las farmacias, el consumo de benzodiacepinas (Valium) y gran número de ansiolíticos.

Lo primero que nos tenemos que preguntar es ¿de dónde salieron los santos? Para muchos historiadores los antiguos dioses fueron sustituidos por los santos cristianos, tal como explica Robert Graves en La diosa blanca. Así santa Águeda de Sicilia suplantó a Vulcano o Hefesto; san Eloy suplantó a Vulcano como patrón de los herreros; san Nicolás suplantó a Poseidón (Neptuno) de los marinos; san Humberto suplantó a la diosa Artemisa como patrón de la caza; san Miguel a Ares (Marte); san Jorge mató al dragón como el dios pagano Marduk a la serpiente marina Tiamat; y san Cristóbal suplantó a Hércules, recordemos que este santo transportó al niño Jesús a través del Río, igual que Hércules hizo con el dios Dionisio cuando era niño.

Muchos de estos “santos”, que vamos a recorrer brevemente, hoy estarían entre rejas y tendría un dossier de antecedentes que dejarían efímero al del “El Vaquilla”.

Una de las santas que más me alucina es Teresa de Ávila. La imagino ahí flotando en medio del coro como un astronauta en la Estación Espacial. Y no quiero comentar sus estados de éxtasis que darían para un tratado freudiano de cientos de páginas. Solo destacaré que Teresa de Ávila tuvo la salud frágil desde los 22 años, y sufrió los efectos de las altas fiebres en múltiples ocasiones.

Pues sépase que hay testimonios de sus levitaciones, eso sí, testigos de “toda solvencia”: el obispo Álvaro de Mendoza y el obispo de Yepes. Neurológicamente, las levitaciones de Teresa se deben a una sobre actividad de la frontera entre el lóbulo temporal y parietal, que produce la sensación de salir del cuerpo. También se produce esta sensación si se ingiere determinados enteógenos, no quiero decir con esto que Teresa de Ávila le diese a los porros, pero involuntariamente podría consumir determinas hierbas o setas de efectos alucinógenos.

En cuanto a las voces que oía, característica común con  otros santos, pueden deberse a una mala coordinación de las áreas de Broca y Wernicke en el cerebro.

Una de las conversiones más espectaculares de un santo es la de Pablo. La descripción del suceso ha determinado, psiquiátricamente, que era  una persona epiléptica. Facultativamente su conversión fue consecuencia de un ataque de epilepsia que tuvo camino de Damasco, cuando llevaba prisioneros cristianos. Le envolvió un resplandor del cielo, y cayó de su caballo para, seguidamente, empezar a oír voces que le hablaban. Según Pablo era Jesús que le preguntaba por qué le perseguía. En un estado lamentable se lo llevaron a Damasco. Tras tres días cegado y sin comer ni beber nada se recobró. La experiencia o el susto que tuvo lo llevaron a su conversión.

Una reciente teoría alude a la posibilidad de que Pablo fuese sorprendido por la caída de un asteroide. El resplandor sería el estallido en el aíre, la caída de Pablo se debería a la onda expansiva, y la voz que le habla fue la explosión.

Juana de Arco es la santa que más incógnitas plantea. Casi, casi, uno cae en la herejía cuándo se pregunta: ¿Era una mujer o un hombre? ¿Fue de verdad una hereje? ¿Practicaba la brujería? ¿Tenía visiones? ¿Fue Juana de Arco la que quemaron en el mercado viejo de Ruán? ¿Dónde está enterrada?

Al margen de todas estas incógnitas, sólo destacaré que Juana de Arco confesó, a los trece años, haber visto a san Miguel, a santa Catalina y a santa Margarita, y oír voces que la exhortaban a una misión divina. ¡Un comienzo interesante para los psicólogos!

Ramón Llull,  místico cristiano, aventurero, militar, alquimista son algunos de los títulos que se podrían otorgar a este peculiar personaje que alcanzó la iluminación con tan solo subir a lo alto del monte Randa (Mallorca).

Aquí tenemos un peculiar personaje con unos antecedentes que se suponen no tener importancia en su curriculum para hacerlo santo. Al margen de que el libertinaje es algo frecuente en su vida, Llull llega a entrar montado en su caballo en una iglesia para saludar a una dama casada a la que pretendía.

Pero su vida sufre un cambio repentino, y comenzó a manifestar tener visiones místicas, alcanzando su iluminación cuando subió a lo alto del monte Randa en Palma de Mallorca. Debió ser un golpe de Sol que chamuscó algunas de sus neuronas, y le dota de un fanatismo cristiano feroz con la idea de conseguir la conversión de los árabes, gracias a las virtudes mágicas de un lenguaje universal que había creado.

 

La aventura de Jonás dentro de un pez es recreada modernamente por Pinocho. El caso de Jonás es bien conocido por todos los náufragos. Una alucinación causada por la sed, el Sol, el mareo y el hambre. Una situación que lleva a Jonás a relatar la historia de su estancia en la tripa de un pez. Asegura  el santo que tras ser arrojado al mar desde el barco que lo transporta, es tragado por un pez – nunca se habla de una ballena o cetáceo, sino de un pez -, luego este pez lo vomita cerca de Nínive, donde realiza sus profecías.

Sobre la historia del pez se ha especulado abundantemente. Suponiendo que se lo tragase un gran cetáceo, científicamente es imposible resistir tres días en su interior. Hay argumentos como las presiones, la falta de oxígeno, el agua que penetra, etc. Pero el más científico de todos hace referencia a los jugos estomacales, el fuerte olor asfixiante que se genera en su interior y es capaz de hacer perder el sentido. Los ictiólogos que abren tiburones muertos para estudiar sus hábitos alimenticios tienen que utilizar máscaras para poder resistir el olor.

Jonás pudo sobrevivir sobre alguna barca y tener un sueño, circunstancia que han padecido muchos navegantes solitarios que han tenido visiones fantásticas a causa de sus largas travesía marítimas.  Jonás se dejó llevar por su imaginación delirante, y explicó que estuvo en el interior de un gigantesco pez.

 

¿Cómo pudo ser derrotado Goliat por David pese a la diferencia de tamaño? Según el profesor Vladimir Berguiner, neurólogo del departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Ben-Gurión del Néguev, en Israel, Goliat no veía bien. Para este neurólogo un exceso de crecimiento produce excesivas hormonas, y estas tienen que afectar irremediablemente a la vista. Así es posible que Goliat no llegase a ver con claridad los movimientos de la onda de David y sus intenciones.

Debo advertir que el libro de Samuel, nunca dice que Goliat fuese un gigante, solo enumera las dimensiones de su armamento, entre el cual hay una coraza que pesaba sesenta kilos.

Otro santo que se las trae es el pendenciero san Ignacio de Loyola. El fundador de la polémica Compañía de Jesús, nació en Azpeitia y se integró de joven en la carrera militar. Sus biógrafos le ven como un pendenciero que tuvo varios duelos, hasta que fue herido de gravedad en una pierna. La intervención en ese miembro ya significó una dolorosa operación y mucho tiempo con fiebre. Pero los médicos tuvieron que romperle nuevamente la pierna para ajustar los huesos, hecho que originó una segunda y dolorosa intervención con, nuevamente, alta fiebre que llevó a Ignacio a tener “visiones”. La lectura religiosa, a raíz de aquellos hechos y largas estancias en la cama le llevó a su vocación religiosa. En este caso son los médicos los que crean un santo.

 

A Ezequiel lo recordamos todos por la visión del carro volante, tema que ha entusiasmado a los ufólogos  que han realizado cientos de interpretaciones para todos los gustos. Pero ¿Es el libro de Ezequiel auténtico? ¿Estaba loco Ezequiel?

En cuanto al libro, todo parece indicar que lo escribió Ezequiel. Es auténtico… pero nada serio, escrito para ingenuos. Para cualquier psicólogo Ezequiel presenta una personalidad psicótica clara y evidente que se manifiesta a través de sus excentricidades: comerse un libro, quedarse mudo, dormir 190 días sobre un costado y 40 sobre el otro frente a un plano de Jerusalén, afeitarse la cabeza y pesar los cabellos para dividirlos entre partes, etc.

Tiene visiones repletas de extrañas imágenes “Los querubines” que se le aparecen en un sueño son los responsables sobre sobre si este personaje tuvo realmente una visión onírica o se trata de un relato imaginario.

He dejado para el final un par de santos  dignos de ocupar una habitación acolchonada del psiquiátrico y estar sujetos con camisas de fuerza de kevlar: Elías y Eliseo

Me refiero a Elías, que realiza resurrecciones, ayunos de 40 días, camina sobre las aguas y sube a los cielos en un carro de caballos de fuego creando un gran torbellino. Muestran más interés por sus relatos los ufólogos que los psiquiatras. Su paralelismo con la vida de Jesús es evidente, ya que Elías sube al monte Carmelo, monta un altar con doce piedras y consigue que un rayo destruya los ídolos de los sacerdotes de Baal, luego es capaz de hacer llover. Si los supuestos milagros de Elías parecen insignificantes sólo hay que ver los de Eliseo, su discípulo.

Eliseo es el discípulo de Elías, y curiosamente es el único testigo que lo ve ascender al cielo en un carro de fuego. Como recuerdo de este suceso Elías le deja un manto mágico. ¿Qué hace Eliseo con este manto mágico?: Divide las aguas del Jordán con el manto para poder atravesarlo; sanea el agua de Jericó echándole un pellizco de sal; multiplica panes; resucita el hijo de la sunamita, cura de la lepra a Naamán. Y para superar a Elías en sus milagros consigue hacer flotar un hacha de hierro, y finalmente un muerto que por equivocación es arrojado a su sepultura, resucita al entrar en contacto con sus huesos.

Es un buen repertorio de gente para encerrar, pero la Iglesia ha preferido hacerlos santos para darnos ejemplo de las cualidades de estos personajes. Y nos recuerda que tendremos que morir y los santos, algunos con más de 500 años de antigüedad, viviran para siempre, muy felices mientras contemplan nuestras aburridas mentes racionales.

Comentarios desactivados en El cenáculo de los ateos (II): Santos de Psiquiátrico

El cenáculo de los ateos : El origen de las creencias

julio 28th, 2017

El cenáculo de los ateos: El origen de las creencias.

 

¿Cuándo y por qué empezó el ser humano a creer en el Más Allá?

Para contestar a estas preguntas sólo nos tenemos que remontar aproximadamente a unos 80.000 años de antigüedad.

En las cuevas de Shanidar, en el Kurdistán de Irak – curiosamente es en Irak a donde es exportada desde Afganistán la primera religión: el zoroastrismo –, encontramos enterramientos ritualizados de Homos neandertales. Los esqueletos se habían colocado en posición fetal, la cabeza en el oeste y los pies en el este; los cuerpos se habían cubierto con pinturas de color ocre rojo, el difunto había sido enterrado con sus útiles personales y se habían añadido flores y plantas curativas. Todo un ritual que induce a concluir que aquellos hombres, con un cerebro de 1400 gramos y aspecto bruto, creían en un Más Allá.

¿Cómo se produce esta creencia? Imaginemos que un ser de aquellos ha sufrido la pérdida de un compañero cuando intentaban cazar o defenderse de un megaterio (oso de tres o más metros de altura). Imaginemos que por la noche, en una cueva con otros miembros del grupo, el superviviente sueña y, en su mundo onírico, aparece el compañero fallecido afilando una estaca para cazar. El fallecido le habla, le advierte del peligro de las cuevas, de los grandes osos y sus zarpas o de los tigres de colmillos de sable. Es un sueño tan real, que induce a pensar al compañero que su amigo fallecido ha estado ahí, con él, que ha venido del Más Allá, para explicarle los peligros a los que se enfrenta en las cacerías.

Nuestro superviviente despierta y busca a su compañero fallecido en el interior de la cueva, despierta al resto del grupo y les explica que el fallecido ha estado allí, que le ha hablado. El resto del grupo también se sincera y explica que ellos también han tenido “visitas” de sus parientes fallecidos. En aquel instante nace la creencia de un Más Allá, un lugar donde van todos aquellos que fallecen. Como consecuencia de esta creencia uno de los miembros del grupo decide que hay que enterrar a los muertos, que hay que incluir en ese acto los útiles personales por si tienen que usarlos en el Más Allá. Este miembro se convertirá en el organizador de los ritos funerarios, será el primer chamán, el futuro sacerdote inquisidor.

El mundo onírico ha sido el detonante de las primeras creencias, un mundo cuyos relatos aún se arrastrarán hasta los futuros libros sagrados, donde los sueños tienen un especial significado. El mundo onírico es el origen de las primeras creencias, de los primeros enterramientos cuyos restos humanos enterrados evitarán ser un problema, ya que los cuerpos abandonados siempre atraen a los depredadores.

Al mismo tiempo jugará un papel importante el fuego, la primera energía que maneja el hombre primitivo. La hoguera será el primer cenáculo, un lugar de protección e intercambio de    conocimientos; un lugar de abstracción por el tintineo de las llamas y su poder de atracción. Es el fuego sagrado que protege de la oscuridad, que calienta, que cauteriza las heridas…es el fuego que se utilizará por Zoroastro o Zaratrustra  en el norte de Agfanistan durante sus rituales religiosos.

El chamán del grupo sabrá la importancia que tiene ritualizar los enterramientos. Algunos chamanes despertarán sus primeros egos al convertirse en protagonista y directores del enterramiento. Algunos chamanes sabrán que tener contacto con el Más Allá, produce credibilidad y autoridad, y no dudarán en convertirse en intermediarios entre el mundo real y el Más Allá, con presuntos mensajes que les transmitirán los fallecidos. Y si los fallecidos no son suficiente creíbles, se creará un ser superior, y ahí tenemos a Zaratrusta creando un dios bueno y un dios malo, forjando, una dualidad que maneja desde entonces nuestro cerebro en un mundo donde, erróneamente, impera el bien o el mal. La dualidad se convierte en un conductismo, con solo dos caminos alternativos, un sistema pobre y raquítico frente a la frescura imaginativa del pensamiento singular. Decía Campbell que “aunque Dios sea bueno y desee el bien para todo el mundo, por desgracia tiene un hermano imbécil que siempre está interfiriendo en lo que Él hace”.

El mundo onírico es la respuesta a las primeras creencias. Dice Patrick Harpur, en El fuego secreto de los filósofos, que para que la imagen de un sueño actúe en la vida debe ser experimentada como completamente real, y que es una excentricidad de nuestra cultura subestimar los sueños si tenemos en cuenta el importante papel que desempeñan, y han desempeñado siempre, no sólo en las culturas tradicionales, sino también, en las grandes religiones del mundo.

Aún en muchas tribus el sueño es una fórmula para conectar con los ancestros y con el resto del universo. Así, para estas tribus, lo real es el sueño; y la vida de vigilia es lo falso.

Creo, tal como funciona el mundo, que soñar puede ser el único método de iniciación que nos queda, con él, cada noche transcurrimos una “pequeña muerte” que nos va aclimatando al Otro Mundo. Shakespeare en La Tempestad, dice que estamos hechos de la misma materia que los sueños y que nuestra pequeña vida cierra su círculo con un sueño.

 

Comentarios desactivados en El cenáculo de los ateos : El origen de las creencias

El cambio climático perfecto

julio 24th, 2017

 

El cambio climático perfecto

 

No hay más huracanes, ni más olas de frío o calor, ocurre que estos fenómenos son más violentos, más potentes, más extremos. Esta es una realidad del “cambio climático”. Por otra parte, con diferencia a hace cincuenta años, los medios informativos llegan a los rincones más alejados del mundo y nos muestran los fenómenos meteorológicos a través de la televisión.

 

El aumento de temperatura, esos cuatro grados que se incrementarán en los próximos años, son irreversibles, es un hecho casi imposible y sus consecuencias son impredecibles.

 

En las ciudades creará un mayor aumento de la contaminación, especialmente el CO2 emitido por los coches, causante de un efecto invernadero cuyas consecuencias son el smog. Se producirán olas de calor y temperaturas extremas que muchas personas no podrán resistir y morirán a causa de esas olas de calor y las combinaciones con otras patologías. Las olas de calor también originarán un mayor consumo de energía en refrigeraciones, neveras y frigoríficos. Mayor consumo de agua y pérdidas de terrenos para cosechar.

 

En los países africanos las consecuencias serán más dramáticas, ya que el calor afectará a las cosechas y producirá escasez de agua. Estas problemáticas llevarán a enfrentamientos entre tribus, pueblos y naciones. Las migraciones serán imparables y las fronteras entre países un nido de conflictos. Los destinos de estas migraciones, que huyen de la escasez de alimentos, lluvia y agua, también serán los países europeos. Hecho que originará la aparición de nuevas enfermedades, dado que se está produciendo un flujo de seres cargados de nuevas patologías. Seres inmunizados contra determinadas enfermedades contactaran con otros expuestos a cualquier contagio en las ciudades, hoy con el 56% de la población mundial, unas cifras en la que controlar una epidemia se hace cada día más difícil.

 

El cambio climático, sigo refiriéndome al aumento de temperatura, ofrecerá a toda una gran variedad de insectos, ácaros y mosquitos, la posibilidad de extenderse fuera de África e invadir nuevos continentes. Con ellos llegan las enfermedades tropicales, infecciones y un gran número de patologías que desconocemos; incluso la posibilidad de mutaciones que se amolden mucho mejor a los nuevos lugares.

 

El cambio climático significa olas de calor y de frío. Las olas de frío también producen un gran número de fallecimientos a causa de las enfermedades pulmonares y los diferentes tipos de gripes que aparecen. Los ancianos y los indigentes son las primeras víctimas. También hay un consumo elevado de energía y grandes problemas con las comunicaciones.

Ni por las olas de calor, ni por las de frío, podremos detener la migración y todas las consecuencias que originan. Y entre esos migrantes los habrá aquellos que nos reprocharán su situación por ser los culpables de las emisiones de CO2, por haber contaminado el mundo. El reproche se puede convertir en violencia terrorista, cuyo caldo de cultivo son aquellos que sufren en sus familias el hambre, la sed, la enfermedad y la miseria. Un migrante no comprenderá nunca que en su tribu mueran los ancianos y los niños por deshidratación, es decir, falta de agua, y aquí se derroche en millones de piscinas. No quiero realizar demagogia, pero recordaré que según la OMS y la FAO, en Europa tiramos en 35% de los alimentos.

 

La realidad es que aunque ahora redujésemos las emisiones de CO2 a cero, para poder normalizar las temperaturas e impedir su aumento, tendrían que transcurrir miles de años. Por tanto el escenario que he relatado es una realidad incuestionable. Como siempre, los políticos, no van a buscar soluciones, prever situaciones, almacenar recursos alimenticios y sanitarios, hasta que no les vean las orejas al lobo. Ya habría que estar creando comisiones dedicadas a paliar las dramáticas consecuencias que se nos avecinan, ya habría que crear fondos económicos, ya habría que considerar las enfermedades que van a traer los ácaros, mosquitos y otros insectos a traídos por el calor. Pero como siempre llegaremos tarde y nos limitaremos a “parchear”, hasta que un día no aguante ningún parche más y todo pete en un imparable desastre global. Igual que la tormenta perfecta, el cambio climático perfecto está servido.

Comentarios desactivados en El cambio climático perfecto

Esperando el BigCibercrack

julio 21st, 2017

Esperando el BigCibercrack

 

En California se vive con el temor de que un super-seismo  desgarre la península, es el Bigcrack. En Idaho, Montana y Wyoming temen que entre en erupción el mega volcán de Yellowstone, otro Bigcrack. Y entre los expertos de ciberseguridad se teme un Bigcibercrack.

Los enemigos de Interner, los hackers que quieren destruirlo han lanzado, últimamente, ataques de una amplitud sin precedentes, han encontrado fórmulas para paralizar el mundo, como su nueva arma: MIRAI. Hasta ahora los ataques clásicos se hacían con algunos centenares de megabits, los últimos son de  un terabit por segundo.

Los ciberataques se han extendido a todos aquellos objetos que están conectados a Internet, en la actualidad millones. Un ciberataque puede afectar a los relojes, a los brazaletes, a los chips subcutáneos, el móvil, la consola de juegos, las bombas de insulina, los quirófanos de los hospitales, el instrumental de control de los enfermos y a las dosis de sus medicamentos, a las neveras, tostadoras de pan, termostatos, detectores de humos, cámaras de seguridad, coches y futuros medios de transporte sin conductor o los actuales metros, dosificadores de cloro de las piscinas. En fin todo aquello conectado a la red.

Los expertos creen que estos últimos ataques son tan solo un test, un entrenamiento, el preparativo de un ciberataque más masivo. Es decir, los hackers, están viendo como  reaccionamos, como superamos las crisis, cómo paralizamos los ciberataques para poder lanzar el Bigciberataque.

No parecen haber soluciones sencillas para impedir un ciberataque. A veces tan sofisticado y silencioso que el virus puede estar durmiendo en nuestros ordenadores esperando que le den instrucciones para despertar. Otras veces puede entrar y salir sin que seamos conscientes de ello. Como dicen los expertos en ciberseguridad: “Hay dos clases de usuarios de la red, los que saben que han sido ciberatacadas, y los que no se han dado cuenta todavía.

La única fórmula segura, por ahora, es instalar productos con autonomía propia, pero esto cuesta caro y consume más energía.

El problema es que un ciberataque programado puede crear mucho pánico, porque el ciudadano se encuentra indefenso, incomunicado, su casa puede estar ardiendo por la modificación de un termostato y las alarmas no detectarlo. El ciberataque puede modificar electrodomésticos enganchados a la red y llevarlos a su máxima potencia hasta que se recalienten y exploten o se incendien. Y entramos en aspectos de cibercrimen si consideramos que un enfermo en un hospital puede estar recibiendo una medicación que ha sido cambiada.

Las industrias pueden sufrir enormes pérdidas, imaginen esas cadenas de montaje automáticas de coches ensamblando mal las piezas o perforando motores ya colocados.

Y lo más preocupante son esos robots que ya están interactuando con personas, que puedan llegar a realizar acciones agresivas. No quiero hablar de drones o centrales nucleares

Se tarda entre dos y tres horas en reaccionar frente a un ataque y detenerlo, tiempo en el que el daño puede ser enorme. Cualquier “salvafuegos” puede ser vulnerado, no hay sistema de seguridad que no pueda ser violado. El que fabrica un antivirus también puede fabricar un anti-antivirus. Estamos metidos en un círculo vicioso con una serpiente que se muerde la cola.

¿Sé está cooperando desde todas las Compañías para realizar una plataforma común? ¿O las Compañías de Ciberseguridad siguen viendo el problema como un simple negocio cuando es un peligro catastrófico de índole global? ¿Se han dado cuenta que los ataques recientes a los objetos conectados muestran que existe un problema de inseguridad, y hay que resolverlo antes de que conectemos a robots, androides, que puedan volverse violentos?

Si las Compañías de Ciberseguridad no pueden garantizar una Red segura, me temo que serán los gobiernos los que a través de sus Agencias de Inteligencia se encarguen de esa seguridad, circunstancia que ya están haciendo en la actualidad. Pero entonces nuestra intimidad, nuestra libertad, estará en manos del Gobierno de turno. Imaginen a Hacienda, valorando la economía de un ciudadano controlando sus contactos bancarios, el número de electrodomésticos que tiene conectados a la red, los coches, yates, viajes, etc.

 

Comentarios desactivados en Esperando el BigCibercrack

La necesidad de la divulgación cientifica

mayo 27th, 2017

La necesidad de la divulgación científica.

 

Un artículo de Nature, publicado en Investigación y Ciencia (junio 2017), me da pie para insistir en el papel del divulgador científico. Como ya he explicado en alguna ocasión, creo con convicción, que cada vez es mayor la grieta de entendimiento que existe entre la ciencia y el ciudadano corriente, aquel que no tiene una información científica, pero puede ser experto en otras materias como leyes, historia, letras, etc. Me consta que a estos ciudadanos también les entusiasman los descubrimientos científicos, pese a que, en algunos casos, les parece que les hablen en chino cuando se trata de mecánica cuántica, nanofísica, terapia génica, ondas gravitacionales, cosmología. Neurofísica,   etc.

Primero quiero destacar que los científicos ni tienen toda la verdad, ni tienen respuestas para todas las preguntas que se les realiza. Hechos que crean cierta decepción entre ese ciudadano lego y quién trata de realizar una divulgación científica. Personalmente me he encontrado en conferencias que imparto con el hecho que me han realizado una pregunta que desconozco la respuesta. Siempre he sido claro y he explicado sinceramente que “no lo sé”, que “no sé todo”, y si la pregunta es de las que la ciencia tampoco ha dado una respuesta, invitó a los oyentes a que, entre todos, busquemos una posible repuesta, convirtiendo el auditorio en una “Brainstorming”.

Creo que es muy importante la forma de comunicar con la ciudadanía. Sé que utilizar tecnicismos científicos da cierto aire de poseer unos conocimientos elevados. Pero se trata de que el ciudadano comprenda lo que se está explicando. A veces ejemplos que pueden parecer muy infantiles, como hinchar un globo con galaxias dibujadas, suelen aclarar fenómenos científicos como la del hecho de que en la expansión del universo solo se mueve el espacio que hay entre las galaxias. Siempre, entre el público habrá el que se sienta menos valorado en sus conocimientos por las argucias que se empleen para explicar las cosas, pero eso, a los divulgadores no nos debe preocupar porque estamos ahí para transmitir a todos los ciudadanos. No para alardear de conocimientos, no para explicar informaciones autoritarias.

La ciencia ha demostrado su conocimiento cuando ha sabido rectificar, cuando ha admitido que se equivocaba, y eso se ha producido cuando ha logrado aumentar sus conocimientos incompletos sobre todo lo que le rodea. La ciencia ha llegado a conclusiones erróneas sobre la alimentación, las infecciones, los fármacos, la existencia de exoplanetas, partículas cuánticas, cambio climática, comportamiento animal, herencia paleo antropológica,  etc. Y eso ha sucedido porque carecía de toda la información necesaria. Y aún existirán muchas cosas en las que se estará equivocado.

Es necesario que los ciudadanos entiendan el mundo científico, porque es el mundo de mañana, y entre esos ciudadanos están los políticos que, más que nunca precisan asesoría científica, “fábricas de pensar” que les ponga al corriente de los efectos sociales que tendrán los descubrimientos que se están realizando. El futuro de los ciudadanos depende de las decisiones políticas. Por ejemplo, el cambio climático nos traerá nuevas especies de otros continentes (mosquitos, ácaros, etc.) que serán portadores de nuevas enfermedades. Pues bien, son los científicos los que debe advertir de esos peligros para que los políticos desvíen las inversiones necesarias para prever las enfermedades que ocasionaran.

Hay una ineludible necesidad de comunicar a los ciudadanos el mundo en que viven, de dónde venimos y hacia donde vamos. Una necesidad en la que se tienen que involucrar los medios informativos y todos los estamentos. De lo contrario corremos el riesgo de que esa grieta de la que he hablado al principio, se convierta en un gran cañón que separe a los ciudadanos entre cultos e incultos científicamente.

Nadie desea unos ciudadanos carentes de información, sino personas preparadas que sepan reflexionar sobre la importancia de los descubrimientos y gestionarlos. Así como identificar lo verdadero de los falso. Porque entre otros aspectos podemos caer en el riesgo que falsas verdades arropen a los ciudadanos, falsas creencias los induzcan a integrismos, a la creación de sectas seudocientíficas, a extraños movimientos que nos transporten al oscurantismo y la ignorancia de los siglos pasados.

Comentarios desactivados en La necesidad de la divulgación cientifica