Desmontando el Congreso de Ufología de Barcelona

septiembre 12th, 2019

Desmontando el Congreso de Ufología de Barcelona.

En 2012 publique el libro “La ciencia de lo imposible” en el que realizaba un ejercicio de prospectiva sobre los descubrimientos que la ciencia conseguirá en el futuro. Muchos de esos evento futuros eran predicciones de Michio Kaku a largo plazo, tan largo plazo que no creo que los veamos ni yo, ni los lectores que me siguen.

Una cosa son las predicciones futurista que haga Kaku, otra cosa es que asista a un congreso en el que sus ponentes son exponentes  de la parafernalia que rodea el especulativo mundo de los OVNI. ¿Quién ha embaucado a Michio Kaku para que asistiera como cartel de  encabezado del Ufology Wordl Congress de Barcelona con una serie de ponentes que parecen haber salido ese fin de semana de “alguien voló sobre el nido del cuco? ¿Sabía Michio Kaku que iba a lidiar con semejante cartel de delirantes personajes?

El Ufology Wordl Congress ha sido un regreso al pasado, a las caducas versiones de “contactos”, “abducciones”, “falsos montajes fotográficos”, “Ovnis de dormitorio”, etc. Una serie de historias que ni siquiera llegan al interés cinematográfico de “Expediente X”. Un psiquiatra habría encontrado en este congreso suficiente información para realizar un doctorado con un acceso al cum lauden.

Hubo ponentes, como Antonio Portugal, que aseguraban haber entrado en contacto con extraterrestres que le habían solicitado que explicase en este congreso sus experiencias. ¿De verdad algo tan pueril se puede exponer en un congreso para justificar la presencia en el acto? ¿No sería más lógico que los supuestos extraterrestres contactasen con un reputado miembro de la ONU o cualquier organismo internacional en vez del ponente de un congreso de dudosa seriedad?

Una de las ponencias más incrédulas la impartió Jaime Maussan cuando aseguro que los extraterrestres le habían entregado un brazalete teletransportador. Me pregunto qué hacía en el congreso con semejante ingenio en vez de estar recorriendo los planetas de nuestra galaxia. Jaime Maussan es el moderno buhonero de oeste que ahora, en vez de vender crece-pelos, ofrece brazaletes teletransportadores.

También se podía encontrar en este evento los fabricantes de las conspiraciones, confabulaciones, conjuras y contubernios. Roberto Pinotti es un experto en esta clase de ideas, en las que implica a los Gobiernos que nos ocultan la verdad en lo que él llama “El Gran Juego”, una especie de “Expediente X” ya cansino y repetido.

Alfred Webre mostró su gran capacidad de imaginación y fantasía al asegurar que en Marte existe una civilización que vive en el subsuelo del planeta, ya que en la superficie existen terribles “dinosaurios”. Nuestros rover, posados en Marte, han tenido suerte de no toparse con estos peligrosos depredadores que se hubieran comido, desde la antena hasta las ruedas encadenadas. Dentro de su delirante imaginación, Webre, asegura que desde los años 60 los Estados Unidos tienen una base secreta en Marte. ¿Sabe el Sr. Webre que el proyecto Apolo costó 165.000 millones de dólares, más 185.000 millones más de las cuatro lanzaderas? ¿Sabe que crear una base en Marte, con su mantenimiento, podría costar hoy unos 700.000 millones de dólares? ¿Puede decirme como escaquearía esta cantidad en el Congreso de EE.UU. para que nadie se enterase que es para una base en Marte?

No podía faltar en el Congreso el testigo, en este caso  Carmen Domenech. Sorprendida por una luz del espacio que la iluminó y que sanó a su hermano de un cáncer que le afligía. La historia de Carmen se convierte en un puente entre las curaciones instantáneas y los poderes de los extraterrestres. Debió ser un relato que humedeció los ojos de los más sensibles espectadores.

Y con el tema del creacionismo apareció Josep Guijarro, insistiendo una vez más que los extraterrestres intervinieron en nuestro proceso evolutivo realizando una especie de CRISPR para desarrollar nuestra mente de mico y darnos la inteligencia actual. Si fuera cierto, y dado nuestro comportamiento, hicieron una chapuza. Olvida Guijarro que en la evolución de nuestra especie hubieron muchas mutaciones de genes en diferentes momentos de nuestra historia, y que no todos los seres humanos tenemos los mismo genes, por ejemplo, los árabes tienen un gen que les permite beber leche de camella, cosa que los occidentales no podemos ya que no indispone.

Lo lamentable de este tipo de Congresos es la presencia de muchos espectadores ingenuos que terminan “tragándose” estos embelecos, camelos y embaucos. Espectadores que los relataran a otros amigos reforzándolos con el argumento de que en el Congreso estaba Michio Kaku.

Es una lástima, porque la temática da para realizar un Congreso serio y riguroso con la presencia de un gran número de expertos, profesionales, científicos, astrónomos, biogenéticos, psicólogos y exobiólogos; así como instituciones que estudian el tema como: Geipan, Seti, Observatorios astronómicos, Aster, y algunas Think Tank. Contrariamente se ha realizado un encuentro más bien de las paraciencias del siglo pasado en la que sólo faltaban las tarotistas en la entrada con cartas traídas del planeta Luxor-5 en la lejana galaxia de Prometea Azul.

 

Vivimos en un caos que es puro azar.

septiembre 9th, 2019

VIVIMOS EN UN CAOS QUE ES PURO AZAR

 

Nuestro mundo es un caos y los acontecimientos emergen cada vez de forma más caótica, inesperada y sorprendente. Aceptamos esta realidad porque no vislumbramos una salida, una solución.

Los lectores que me siguen dirán que empiezo la racha pesimista de siempre, sobre todo cuando insisto que soy optimista, y que un pesimista es un optimista con más información. Los pesimista son aquellos que ante una botella en la que se ha consumida la mitad dicen que está medio vacía, mientras que para el optimista está medio llena. Yo, medio vacía o medio llena, veo como  su interior se ha convertido en algo inestable y peligroso como la nitroglicerina.

No creo que los miembros del G7 reunidos en Biarritz solucionen uno de los problemas más evidentes que acosa al planeta como el cambio climático. El comercio mundial es el protagonista, aunque el planeta esté ardiendo en diferentes lugares de su superficie. Las sanciones a determinados países tienen preferencia a temas como la exterminación de los bancos de pesca. Y cuándo le preguntamos a Trump sobre el cambio climático nos contesta: “¿Qué cambio?”

 

Cada día se evidencia más claramente que se está produciendo un cambio climático. El cambio climático se ha convertido en algo real, sus causas pueden ser  discutibles, pero los hechos están ahí fuera. Trompas marinas en lugares donde nunca han estado, huracanes con vientos que superan todas las estadísticas de datos que teníamos, record en temperaturas al alza, incendios forestales cada vez más grandes. Hasta en trompa marina en el el puerto de Barcelona.

¿Qué hacen los políticos? El mandatario estadounidense quiere comprar Groenlandia para derretir el hielo y construir grandes rascacielos. En Europa para combatir el cambio climático decidimos cambiar los horarios laborales como solución.

En cualquier caso el cambio climático es un hecho incuestionable e imparable cuyas consecuencias serán más inmigración, nuevas enfermedades, nuevos insectos con virus exterminadores, guerras y enfrentamientos entre naciones, incendios forestales, inundaciones y fríos insoportables.

Todos recordamos el invierno pasado afectados por el llamado “vórtice polar”, pues bien, los meteorólogos ya hablan de un nuevo “vórtice polar” que nos traerá este próximo invierno todo tipo de calamidades.

La realidad del caos es debida a que cada día sabemos menos y menos de más y más cosas, y eso complica nuestros conocimientos. No tenemos clara la teoría de Big Bang, no sabemos porque el universo se  expande; en astrofísica lo único que tenemos claro y que percibimos, es que solo vemos un 5% de la realidad que nos rodea… suponiendo que se sea la realidad.

En física cuántica la cosa no está mejor, el modelo estándar de las partículas cuánticas está incompleto, y tampoco sabemos si los quarks tienen en su núcleo partículas más pequeñas.

El origen de nuestra especie presenta cada vez un árbol genealógico más complejo, y lo único que podemos asegurar es que hemos llegado hasta dónde estamos por casualidad y azar recorriendo un tortuoso camino. Desconocemos millones de especies que han existido, solo somos conscientes de una pocas que nos han llegado a través del registro fósil.

Cada vez que rebuscamos en los hechos de la historia de nuestra especia y nuestra civilización, descubrimos que estamos abriendo un libro en el que el 99% de las páginas están en blanco. Los pocos documentos de la historia antigua o moderna, no están en la enciclopedias, están en los archivos secretos de la agencias de inteligencia, del Vaticano y de centros de datos inaccesibles.

Nuestras creencias religiosas no dejan de ser mitos y leyendas que solo podemos probar por la transmisión oral y algún que otro texto de variadas interpretaciones. Lecturas para aquellos que están dispuestos a aceptar “lo que hay” para no calentarse la cabeza mucho pensando.

Reconozcamos que el sistema social ha fallado, que no funciona, que los ricos son cada día más ricos y los pobres más pobres, que el 75% del dinero mundial está en manos de unos pocos. Hablábamos un amigo y yo, que antes, en el pasado, éramos esclavos que trabajábamos y, a cambio, nos compensaban con refugios o  cobijos (cuevas o casa de caña y barro) y nos daban una comida al día. Hoy nos dan moneda impresa para que nos compremos o alquilemos un refugio y compremos la comida. Seguimos siendo esclavos, pero tontos, porque gastamos parte del dinero que nos dan comprando lo que nosotros fabricamos.

Desengañémonos, la carrera de la industria espacial, no es para conocer el Cosmos, es para que los millonarios puedan salir de este planeta en caso de una gran catástrofe.

Estamos desinformados y nos ocultan la verdad. Nos ocultan nuevos medicamentos que solucionarían muchos de los males que padecemos. Nos ocultan que estamos rodeados de peligrosos asteroides que podrían extinguir nuestra civilización; nada se explica de esas estrellas cercanas que amenazan con convertirse en novas y enviarnos una radiación letal; ni del extraño comportamiento de nuestro Sol;  ni se no nos advierten que diez de los mega volcanes que conocemos pueden estallar en cualquier momento destruyendo todo el planeta; nos insinúan que hay que cambiar de dietas alimenticias, en vez de explicarnos de una forma radical que ciertos alimentos producen cáncer; tampoco nos advierten que los caladeros de pesca mundiales se están agotando; que el espacio que rodea la Tierra se ha convertido en un basurero espacial con el resto se satélites y fragmentos de naves.

Y aún están dos grandes shock por venir. Calico (gran laboratorio de Google, MIT y varios multimillonarios) asegura que en el 2045 habrá descubierto la inmortalidad. ¿Para quién será? He aquí un descubrimiento que puede causar grandes enfrentamientos sociales. El segundo tema explosivo se producirá el día que contactemos con extraterrestres inteligentes, el día que otros seres nos desmitifiquen nuestras creencias, mitos y nuestros valores sociales.

Seamos lo suficiente honrados para admitir que vivimos en un caos azaroso, que no somos más que amebas evolucionadas que se amontonan estrechamente en un planeta pequeño, uno de los billones de planetas de nuestra galaxia que no es más que una de los trillones de galaxias que existen. Vivimos en un caos que no hemos creado, un caos que es la normalidad en este incomprensible universo que nos rodea.

 

 

Dos hombres y un destino: la Luna

julio 28th, 2019

 

 

Dos hombres y un destino: la Luna.

Hoy todas las grandes agencias espaciales tienen en sus agendas una hoja de ruta para poner nuevamente al hombre en la Luna.  La NASA de Estados Unidos, Roscosmos de Rusia, ESA de Europa, CNSA de China, JAXA de Japón e ISRO de la India aspiran a llegar con sus astronautas o takinautas a nuestro satélite. Incluso se está llegado a acuerdos para realizar estos pasos conjuntamente, como es el caso de la estación espacial en órbita lunar (GateMoon).

Frente a estas poderosas agencias espaciales, dos hombres compiten por su cuenta, con objetivos distintos, para llegar también a la Luna y más allá a Marte: Jeff Bezos y Elon Musk.

Jeff Bezos, propietario de Amazon, Zefran S.L., y la aeroespacial Blue Origen, entre otras empresas, es el hombre más rico del mundo, con una fortuna de más de 150 mil millones de dólares, el primero en la lista Forbes.

Elon Musk, expropietario de Pay Pal, actual propietario de Tesla Motors, Hyperloop, Neuralink[1] y la aeroespacial SpaceX. Se considera uno de los hombres más ricos, ocupando la veintena plaza en la lista Forbes.

En el campo espacial ambas empresas, Blue Origen y SpaceX, dominan el mercado de los cohetes al haber rebajado costes gracias a reutilización de sus lanzaderas y motores. SpaceX ha hecho popular sus cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy y BFR, con más de 40 lanzamientos de satélites y 15 cargas a la ISS.

Blue Origen ha desarrollado sus cohetes New Glenn y otros, lanzaderas capaces de competir con los Soyuz y Proton rusos, Larga Marcha chinos, Ariane europeos y Chadrayaan de la India.

Jeff Bezos, a través de Zefran S.L. compro muchos terrenos en California y Nuevo México, así como pequeñas industrias del sector aeroespacial. Hoy Blue Origen puede lanzar sus cohetes desde las rampas que tiene en Mojave y desde la rampa LC-3 A/B de Cabo Cañaveral y utilizar sus embarcaderos en Port Cañaveral.

Por su parte Elon Musk dispone de las rampas LC-39A, LC-40, LC-13 de Cabo Cañaveral y un embarcadero en Port Cañaveral. Elon Musk quiere que Internet llegue a todas partes del mundo y para ello ha iniciado el proyecto de lanzamientos de Starlink, colocando 60 satélites de comunicaciones en órbita y otros 12.000 que espera lanzar en los próximos años.

Musk y Bezos han negociado con la NASA, el primero con menos prepotencia y consiguiendo asegurar parte de sus lanzamientos. La NASA tiene sus grandes fabricantes de lanzaderas, como el futuro SLS para 2020, ya que tiene acuerdos y contratos con Lockheed Martin, Boeing y United Launch Aliance. Tres fueron las empresas que presentaron sus cápsulas espaciales, la primera SpaceX con su Dragón que ya está llevando cargas a la Luna, Boeing con capsula Orion y Blue Origen con su módulo Blue Moon, este último rechazado por la NASA, hecho que origino una gran pataleta a Jeff Bezos que, en un momento, llegó a decir que podía comprar la NASA. Esta superioridad financiera forma parte del talante americano, y nos recuerda cuando Frank Sinatra vino a España a comprobar si su esposa, Ava Garner, estaba retozando con un popular torero español. A su llegada a Barajas le preguntaron cuánto cobraría por cantar en TVE, a lo que contesto: ¿Por cuánto me venden ustedes TVE? Del mismo modo actuó Google en el concurso mundial de robots, donde perdió, pero solucionó su derrota comprando todas las empresas que lo había superado.

Jeff Bezos no tardo en anunciar que iría por su cuenta a la Luna con su módulo, Blue Moon, en 2024. Incluso señaló el lugar del alunizaje, en el cráter Shackleton de 21 Km de diámetro en las coordenadas 89,9 SSO E. Y para ello ha llegado a acuerdos con United Launch Aliance (ULA).

En puestos más rezagados hay una larga lista de empresas, más de una docena, que están preparando sus módulos y cohetes para ir a la caza de asteroides e iniciar la minería espacial. Pero sobre estos ya hemos hablado en otras ocasiones, aunque próximamente insistiremos dados los avances y contratos que se han desarrollado.

Los ideales de Bezos y Musk son diferentes. Jeff Bezos quiere llegar a la Luna para montar bases en el satélite y trasladar la industria contaminante terrestre a este lugar. Musk quiere desarrollar una colonia lunar y otra colonia en Marte. A veces recuerdan a los personajes de los viejos comics del espacio (Flash Gordon, Diego Valor, Ming), unos idealistas, otros solitarios, científicos locos, niños gamberros y villanos. En cualquier caso capaces de desafiar a las grandes potencias y tal vez, los primeros en volver a la Luna o pisar Marte.

[1] Neurolink investiga en el campo BIC (Brain Interface Computer), podría decirse que una especie de Calico (California Life Company) de Google (Larry Page y Sergei Brin), cuyas investigaciones son alcanzar la inmortalidad humana transfiriendo un cerebro humano a un “avatar” biotecnológico.

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Luxemburgo, paraíso fiscal del espacio.

julio 7th, 2019

 

 

Luxemburgo  paraíso fiscal del espacio.

 

Todos los lanzamientos de naves espaciales, con sondas de exploración de tierras raras en los asteroides, significan grandes cantidades financieras que se arriesgan en el mundo de las finanzas, y detrás, sin que hayamos sido cosncientes se mueve sigilosamente la banca de Luxemburgo. Este pequeño país europeo con 600.000 habitantes tiene el mayor PIB per cápita del mundo[1] y ha comprendido que el desarrollo de la minería espacial depende de que los financieros vean que este tipo de empresa es factible. Y ahí Luxemburgo ha volcado todo su apoyo en todas las empresas del sector espacial que se instalen en este pequeño Condado, lo que ha atraído a destacado grupos financieros y bufete de abogados como Allen & Overy considerado como los mayores especialistas en leyes espaciales y explotación minera.

 

Luxemburgo ha aprobado una ley pionera en la que arranca su contenido con un artículo que reza: “Los recursos del espacio son susceptibles de apropiación”. De forma que el Tratado del Espacio Exterior de 1967 queda anulado en el contenido que manifiesta que “ningún cuerpo celeste podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación”, los legisladores y expertos letrados instalados en Luxemburgo, interpretan que para extraer recursos de un asteroide no es necesario ser su propietario.

 

    Nada con fuerza legal queda de aquellos principios del Tratado del Espacio  Exterior que cargados de utopía anunciaban que “los cuerpos celestes solo pueden emplearse en provecho de todos los países y en las mismas condiciones de igualdad”; o aquel segundo artículo que añadía que “la exploración del espacio es una actividad pacífica sin fines lucrativos”. Me decía un destacado abogado luxemburgués que la conquista del espacio representa un gran esfuerzo financiero de mucho riesgo, y que si las empresas corren ese riesgo es porque la explotación minera de asteroides o de la Luna ofrece unos opíparos resultados lucrativos. Si no hay un beneficio ¿para qué exponer grandes fortunas en explorar?

 

El Gran Ducado de Luxemburgo se ha convertido en el primer país que regula la minería espacial en el seno de la Unión Europea y a la vez en precursor de su normativa más allá de la Tierra.

 

Mientras que Estados Unidos exige que las empresas tengan más de un  50% de capital respaldado en su país, Luxemburgo carece de esta limitación y ofrece una variedad de incentivos y beneficios impositivos con tasa extremadamente bajas para la repatriación de capitales.

 

Con esta normativa aprobada por el 98% de los diputados de este país, se regula la minería espacial y se aporta confianza a las empresas que se lancen en busca de los recursos minerales del espacio. Normativa que Etienne Schneider, ministro de Economía de Luxemburgo, cree que ha sido necesario puntualizar ante la “incertidumbre legal que había y que precisaba una clarificación”. El gobierno de Luxemburgo se convierte en un garante jurídico de aquellas empresas que se registren

 

Este paso dado por el Gran Ducado, con el nuevo marco jurídico ha contado con el apoyo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y la Agencia Espacial Europea (ESA). Y el amparo Moon Expres, una de las empresas que asegura que en 2020 enviará una nave en busca de muestras minerales de la Luna.        Para ello, la normativa, garantiza a las empresas privadas “registradas en Luxemburgo, la propiedad de los recursos que obtengan en el espacio”, así como el apoyo legal.

 

Hoy existen más de diez empresas de minería espacial domiciliadas legalmente en Luxemburgo desde que en 2016 entró en vigor la ley de recursos espaciales, lo que ha impulsado un fondo valorado en 223 millones de dólares.

 

Luxemburgo, se ha convertido en el  primer inversor espacial. La nueva legislación del Gran Ducado de Luxemburgo, así como las facilidades para instalarse en este pequeño país europeo, ha provocado que las  empresas estadounidenses Deep Space Industries y Planetary Resources, la japonesa Ispace, la germano-luxemburguesa Blue Horizon se hayan instalado en este país, así como grupos financieros y bufetes como Euro Sun Mining y Allen & Overy. Con otras forman un total de diez empresas que miran con interés la explotación de 11.000 asteroides que han sido identificados por su potencial comercial. Cifra que aumenta día en día gracias a las empresas de prospección que incorporan nuevas tecnologías (tomografías ultra espectrales, espectrómetros de rayos gamma, magnetómetros, y telescopios) para descubrir la composición de los asteroides. En lo que respeta a telescopios, estos instrumentos se han revolucionado con la aparición del “eVscope” de la empresa francesa Unistellar, un aparato para astrónomos amateurs  capaz de ampliar la luz y descubrir objetos muy lejanos, consiguiendo ser 100 veces más potente que los dispositivos clásicos. El “eVscope” permite observar el cielo como si se utilizase un telescopio de un metro de diámetro. Un instrumento que descubrirá pequeños asteroides.

 

Deep Space Industries  fue adquirida en 2018 por el Grupo Bradford, y Planetary Resources fue en 2015 adquirida por la empresa americana ConsenSys. Sus objetivos son la búsqueda de tierras raras y minerales exóticos en la Luna, los asteroides y más adelante en Marte. Planetary Resources es la primera empresa del sector de minería espacial que ha vendido una participación por 28 millones de dólares al Gran Ducado, convirtiendo a Luxemburgo en una de los primeros inversores. Hoy la industria espacial representa en Luxemburgo un 1,8% del PIB del país, el mayor porcentaje dentro de la Unión Europea.

 

Deep Space Industries está desarrollando sondas y métodos para la búsqueda de hielo y agua, elementos que considera esenciales antes de buscar metales. Un asteroide con agua puede convertirse en una estación de servicio para otras naves.

 

El sector tiene importantes empresas cuyo objetivo es los minerales de los asteroides. Asteroides Mining Corporation de U.K., y fundada recientemente (2018) se centra en las herramientas y maquinaria que se precisará, así como la selección de asteroides y su contenido incluyendo técnicas de extracción. Asteroide Mining Corporatión tiene previsto lanzar un satélite APS-1 en 2020, que identificará, con su poetente telescopio, 5.000 NEA.  Astrobotic Technlogy construye vehículos, para la extracción de minerales en la Luna., trabaja para la NASA y United Launch Alliance.  Aten Enginneering Inc de USA es una joven empresa que aparece en 2017, se ha especializado en la búsqueda de minerales en los asteroides, y desarrolla mapas de los asteroides y sus órbitas, así como los metales estratégicos que llevan. Boring Company de Elton Musk propietario de SpaceX, ha desarrollado esta empresa para la construcción de túneles, y ofreció su maquinaria para las posibles construcciones en la Luna de túneles bajo tierra que unan las estaciones lunares a alta velocidad. En Asia cabe citar la empresa de Malasia Independence X Aerospace, fundada en 2013 y conocida por IDAX, está asociada a la empresa americana Synergy Moonde. Tienen previsto para los próximos años la búsqueda de minerales en la Luna, con una sonda que lanzarán en 2020. Sus ingenieros espaciales han desarrollado la “libélula robótica” con aleteo que podrá volar en la Luna y en Marte. Y la japonesa Ispace con sede en Tokio y oficina en Luxemburgo, planea completar una órbita lunar en 2020 y aterrizar en 2021. Su director Hakamada, asegura un servicio de transporte que abastecerá sus clientes en la Luna.

 

En la misma línea existen otras empresas que investigan y que me limitaré a citar dado que sus proyectos futuros son a mucho más largo plazo, empresas como, Neo Atlas Recursos, Industria de Espacio Profundo, Kleop Space, TransAstra y Mundo  Apagado.

[1] Según datos del Banco Mundial

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El gran bazar industrial del espacio

mayo 18th, 2019

 

El Gran bazar del Espacio.

El sector industrial del espacio es una caja de Pandora a punto de estallar con miles de novedades que van desde la explotación minera a la construcción de grandes estructuras espaciales. Un sector que requiere una gran infraestructura de apoyo basada en cohetes, comunicaciones, módulos de transporte de astronautas, medicina espacial, trajes espaciales, alimentación, seguros, etc.

Se trabaja seriamente en grandes proyectos, como el ascensor espacial, un cable de más de cien kilómetros unido a la tierra y a una plataforma flotante de carga y descarga de materiales y astronautas. Parece una fantasía pero trabajan en ello la NASA y el International Space Elevator Consortium, y algunas empresas como JP Aerospace y LiftPort Group.

Otro proyecto ambicioso es el envió de naves a Próxima Centauro, la estrella más cercana al Sol. Proyecto Breakthroug Starshot en el que invierte el millonario Ruso Yuri Milner, y en el que ya se está trabajando.

Y por supuesto una nueva estación espacial: Early Gateway o Deep Space Gateway. Orbitará la Luna y será construido por ESA (europa), Nasa (USA), Roscosmos (Rusia), Jaxa (Japón) y CSA (Canadá). El primer módulo está previsto para 2026.

Los hoteles turísticos en el espacio ya se enfrentan a una dura competencia, ya que son varias las empresas que están construyendo estructuras plegables o hinchables para situar en órbita alrededor de la Tierra. Axiom Space anuncia el lanzamiento de módulos hoteleros para 2020 que serán operativos en 2027. Bigelow Aerospace ya ha probado sus módulos hinchables en la ISS, y ahora se prepara para lanzar su hotel espacial que se denominará Commercial Space Skywalker. Orion Spam Inc dice que en el 2021 tendrá en órbita el hotel Aurola Space Station. También está Galactics Suite Desing de Barcelona que ha desarrollado un proyecto de hotel  con 12 suits. No cabe duda que estas estancias en el espacio requerirán meses de entrenamiento espacial para sus huéspedes, non problema, ya han aparecido empresas para ello, como Zero Gravity o la francesa Aerocampus Aquitania, que enseñan a moverse en el espacio, utilizar los trajes espaciales y todo lo que necesita saber un astronauta.

El turismo espacial ofrece viajar en naves estratosféricas como la SpaceShipTwo de Virgin, la “Dream Chases” de Sierra Nevada o subir en una cápsula colgada de un globo hasta 70 o más kilómetros, oferta de Zero2Infinity de Barcelona.

Otro proyecto sorprendente lo lidera Cheng Aerospacial Science Technology de China que en 2020 lanzará una Luna artificial para iluminar sectores de su país y ahorrar energía.

Gran cantidad de empresas han desarrollado maquinarias 3D para crear estructuras habitables en la Luna y Marte. Empresas como Al Space Factory, Made In Space Company o la propia ESA con su Proyecto Moon Villag. Destacan las empresas de Ingenieros informáticos que crean Software o Hardware para la industria espacial. En el campo de la robótica, DLR, Airbus e IBM  han construido para las estaciones o naves un robot asistente, el CIMON. Hoy el  CIMON ya está en la ISS, con sus labores de asistente.

Frente a todos estos multimillonarios proyectos, una empresa de trajes espaciales parece una insignificancia. Pues no lo es si consideramos que un traje espacial debe ser elaborado a la medida y vale entre 3 y 6 millones de dólares. Son muchos los astronautas oficiales y turistas que precisan trajes, así que empresas como Final Frontier Desing o la rusa NPP Zvezda y otras van a tener mucho trabajo, especialmente Frontier Desing que ya está elaborando los trajes de 3ª generación: más resistentes, menos pesados, con sondas de control médico, más seguros, etc.

Hasta ahora la alimentación de los astronautas era elaborada por sus agencias espaciales, así la NASA tiene el Foods Systems Engineering Facility que prepara la comida en paquetes, bolsas, bandejas, todo esterilizado y termorregulado, pero con el turismo espacial aparecen otros proveedores. El propio Amazon ofrece su línea de comida marca “Astronaut” en paquetes, y en la empresa japonesa Tsukuba Space Center podemos encontrar todo tipo de alimentos y bebidas preparados para ir al espacio, alimentos en los que se tiene en cuenta las vitaminas, calcio y otros elementos necesarias. Este es un sector que incluso prepara semillas para plantaciones en las naves y estaciones espaciales.

Existe una gran cantidad de farmacéuticas interesadas en realizar experimentos de fármacos en  microgravedad, algunas de estas empresas construyen pequeños laboratorios para lanzar al espacio con experimentos programados. También está en desarrollo los equipos de telemedicina.

Se fabrican pequeños satélites personalizados para empresas que tienen interés en barrer zonas de la Tierra en busca de yacimientos geológicos o pecios marinos; incluso las universidades contratan este tipo de satélites para buscar yacimientos arqueológicos.

La gran carrera y feroz competencia se ha desarrollado en los cohetes, lo motores y las cápsulas. La Nasa lanzará en 2020 su potente SLS (Space Launch System), fabricado por Boeing; China, Rusia y Francia también preparan grandes lanzadores como los “Largo Camino” chinos, el Energía o Angara ruso y el Ariane 6 francés. Pero también están las empresas privadas SpaceX con su Falcon Heavy, Blue Origen con el New Shepard y New Glenn. Citar por su genialidad a la empresa Relativity Space que ha construido los motores de su cohete “Terran I” en 3D, lo que le permite bajar mucho los costes y lanzarlo en 2020. Citaré que uno de los próximos lanzamiento (2019), es un cohete español suborbital que despegará  de la plataforma de Arenosilla (Huelva), me refiero al denominado “Miura 5” de PDL Space.

Hay toda una gama de motores (Vulcán, Vinci, Merlin, etc.) y fabricantes que no mencionaremos. Luego están las naves y sus cápsulas o Crew. Lockheed Martin trabaja en la cápsula “Orion”, parecida a la “CST” que Boeing ha desarrollado para la Nasa; SpaceX ya ha viajado a la ISS con su  cápsula “Dragon”, y Blue Origen, de Amazon, presentó su capsula “Blue Moond” hace poco. A todos estos potentes constructores les salen competidores con sus cápsulas, como Firefly Aerospace con la “Alpha 2.0”; la rusa Lavochkin Association con el módulo lunar “Fregat”; Exos con su vehículo “Sarge” para alunizar y la Soyuz con sus mejoras que Rusia está introduciendo en el más prestigioso módulo.

Luego están los Landers o vehículos para explorar la superficie de la Luna y Marte. Ya han sido construidos varios, como el “Griffi” de Astrobotic Technology; la libélula o sonda exploradora de Independence X Aerospace que será lanzada en 2023 y será capaz de volar en la escasa atmósfera de Marte.

Otras empresas se lanzan a la búsqueda de asteroides rentables para explotar sus minerales, a veces oro y platino otras minerales estratégicos o agua para producir combustibles.  Son empresas como Asteroide Kining Corporation, Moon Express, Aten Engineering. El sub sector de la minería espacial generará en las próximas tres décadas más de 3 billones de euros. La NASA tiene intención de explotar el asteroide Psyche, cuyos metales están tasados en 10 cuatrillones de dólares. Hay que citar empresas que vende información sobre asteroides cercanos y rentables. Incluso se están creando almacenes de archivos de imágenes obtenidas por satélites, la Wikimedia Commons de Airbus Defensa & Space. En 2021 se lanzará el telescopio James Weeb, ahora responsabilidad de la Northrop Grumman, que permitirá tener imágenes de gran precisión de todos los asteroides. El sector minero promete ya que un asteroide de 50 metros de diámetro con platino, alcanzaría un valor de 2,3 billones de dólares.

Media docena de empresas, entre ellas la americana Alcor Life Extension y la rusa CryoRus o SpaceWorks, están desarrollando capsulas criogénicas para hibernar a los astronautas en viaje largos como ir a Marte, investigan en estos métodos que evitarían las consecuencias desastrosa de la radiación cósmica sobre el cuerpo humano.

Trato brevemente el tema de las comunicaciones, ya que desde las grandes empresas como SpaceX (proyecto Starlink) o Amazon (proyecto Kuiper) existen  más de una veintena, que están lanzando constelaciones de satélites de pequeño tamaño para asegurar las comunicaciones e Internet en todo el mundo. Destacaré que proyectos como el Hyperloop de Elon Musk y su filial tuneladora, se están considerando seriamente para desarrollar en la Luna y Marte.

El gran mercado del espacio ya ha estallado, las posibilidades de negocio son infinitas, es como extrapolar todo el comercio, servicios e industria a fuera de la Tierra. El astronauta turista o minero o explorador espacial necesita de todo ahí fuera, desde un cepillo de dientes hasta papel higiénico, y hay que fabricarlo nuevo, adaptarlo a un medio diferente, con otra gravedad, con otras fuerzas y condiciones.

Estamos en un gran teatro en el que solo vemos el escenario, pero tras él, en los bastidores, se está preparando el nuevo decorado que aparecerá cuando nuevamente se abra el telón y nos demos cuenta que estamos en otro acto.

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